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Guía de la Hipoteca. Adquirir una vivienda. La decisión.

Guía de la Hipoteca. Adquirir una vivienda. La decisión.

Una hipoteca puede condicionar mucho la vida de una persona, por lo tanto hay que reflexionar y meditar bien las decisiones que se tomen, porque tal vez pueden cometerse errores que nos pueden perjudicar seriamente y pueden ser después muy difíciles de resolver.

    Adquirir una vivienda puede ser una de las decisiones más importantes que se toman en la vida, ya que nos la va a condicionar en muchos sentidos. Seguramente vamos a hipotecarnos y vamos a alejarnos del que fue hasta entonces nuestro hogar y nuestro barrio. Por ello es una decisión que conviene meditar, conviene buscar buena información y analizar los diferentes datos que vamos consiguiendo. Si lo hacemos así, seguramente evitaremos al menos, errores de gran consideración. No existen guías maestras que nos aseguren con un 100% de fiabilidad que acertaremos plenamente. Pero siempre hemos de tener presente que cuanta mayor información poseamos, mejor podremos guiar nuestro destino.

    Conviene buscar buena información técnica y analizarla, y además escuchar a familiares y amigos que ya hayan pasado por lo mismo y que seguramente nos ayudaran con su experiencia, sincera y desinteresadamente. Tener una hipoteca a la que tener que responder económicamente todos los meses, exige una buena planificación y un buen estudio de nuestras posibilidades financieras.

    El préstamo hipotecario será seguramente el que nos abra la puerta de nuestra deseada vivienda, pero no debemos dejarnos caer fácilmente en la ilusión de tener pronto nuestro hogar a costa de tomar decisiones precipitadas cuyas negativas consecuencias es difícil desembarazarse después.

    Las entidades financieras ofrecen el préstamo hipotecario que nos permitirá adquirir la vivienda. El inmueble será para el banco o caja la garantía del préstamo. Normalmente se trata de una cantidad de dinero elevada, lo que obliga a que el plazo sea dilatado, por ejemplo, 25, 30, 35 o 40 años. Con un plazo largo se garantiza que la cuota mensual sea asequible, pero también debemos saber que a más tiempo más intereses pagaremos.

    Durante unos cuantos años existirá un triangulo financiero al que nos deberemos acostumbrar: entidad financiera, cliente e inmueble, aunque el inmueble podrá ser considerado desde el primer día nuestro y la relación se circunscribirá a la entidad y el cliente. Por ello, es importante analizar detalladamente las condiciones financieras del préstamo hipotecario, pero también la correspondiente a la entidad, su atención al público, su experiencia, su fortaleza financiera. Deberemos ser atendidos adecuadamente por la entidad, se trata de una decisión muy importante y hay que valorarlo todo. En la financiación hipotecaria intervendrá un notario, con el fin de que de fe pública de la operación y se inscribirá en el Registro de la Propiedad.



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