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Guía de la Hipoteca. Entorno, características e instalaciones de nuestra futura vivienda.

Guía de la Hipoteca. Entorno, características e instalaciones de nuestra futura vivienda.

Decidir comprar una vivienda es un paso muy importante y deberemos atender y conocer muy bien cuales son nuestros deseos, nuestras necesidades, así como nuestros límites y posibilidades.

    Normalmente la idea de adquirir una vivienda, se va forjando poco a poco en nuestra mente. Se trata de un proyecto que vamos construyendo paulatinamente  guiados por nuestro pensamiento. Salvo excepciones, no se firma una hipoteca de golpe y de repente, sino que se va construyendo la intención lentamente, hasta que al final la idea se convierte en una decisión e iniciamos ya en el plano de la realidad los primeros pasos. Esto debe ser así, ya que hipotecarse no es ningún juego. Será una decisión que afectará a bastantes aspectos de nuestra vida. A no ser que nos sobre el dinero a manos llenas, si antes gastábamos  el dinero demasiado alegremente, con la hipoteca pendiente, estaremos obligados a vigilar más estrechamente nuestras cuentas. También debemos  pensar, que si vamos a comprar una vivienda, una vez la tengamos, allí deberemos vivir y por tanto deberá ser un lugar que cumpla en nuestra medida, nuestros sueños u objetivos. Deberá ser un hogar que nos procure el máximo posible de satisfacciones.

    Una vivienda tendrá siempre una serie de ventajas, frente a otras, pero por contra, tendrá también algunos inconvenientes que otras no tendrán. De ahí, que deberemos saber bien cuales son nuestras prioridades. Tal vez, nuestro sueño sea tener una cocina grande, sin embargo, para que se ajuste a nuestro presupuesto, tal vez tengamos que vivir en una vivienda que implique estar alejados de donde también deseamos. Entonces deberemos sopesar las diferentes variables y saber cuales son más importantes para nosotros.

    También hay que saber que cuanto más busquemos, cuantas más ofertas tengamos sobre la mesa, más posibilidades tendremos de encontrar una vivienda que cumpla muchos de nuestros objetivos. Por lo tanto a la hora de adquirir una vivienda necesitamos la máxima información y las máximas posibilidades u ofertas posibles.

    La decisión de adquirir una vivienda girará en torno a cuatro variables que no deberemos descuidar: deseos, necesidades, límites y posibilidades. Deberemos conocer bien cuales son nuestros deseos, que es lo que realmente necesitamos y cuales son nuestros límites y posibilidades. Nunca habrá que precipitarse, porque el riesgo de equivocarse es directamente proporcional a la precipitación. Cuanta más precipitación más errores.

    Empecemos por el lugar donde deseamos o necesitamos vivir. Puede ser que en un primer momento no nos importe alejarnos del lugar de donde vivíamos antes, tal vez con nuestros padres, pero debemos pensar: ¿No nos importará tampoco en el futuro? Tal vez ahora no tengamos familia, y no necesitemos ninguna mano de nuestros padres, ¿pero y cuando la tengamos?. También podemos elegir vivir cerca de nuestra anterior vivienda, a pesar de que sea un lugar alejado de los mejores servicios, ¿no sería ahora la oportunidad de buscar un lugar mejor comunicado?

    Deberemos valorar el entorno de nuestra futura vivienda, si está bien comunicado, si existe transporte público, si es un lugar tranquilo o si es un lugar saturado y con muchas dificultades de aparcamiento,  si está alejado del ruido, de los coches y de la contaminación, si existen cerca servicios necesarios como ambulatorios, hospitales o colegios, y otros no tan necesarios pero importantes para nuestra satisfacción, como parques, lugares de diversión y entretenimiento. Todo deberá ser valorado de acuerdo con nuestras pretensiones y necesidades.

    Si tan importante es examinar el entorno, no lo será menos las características e instalaciones de la vivienda. ¿Queremos un piso, un apartamento, una casa, un ático...?  ¿Queremos dos, tres o cuatro habitaciones? ¿Queremos buenas vistas? ¿Qué planta queremos, el primer piso, segundo, ... el más alto? ¿Deseamos que la vivienda tenga zonas comunes, como patio interior, piscina, pistas de tenis, gimnasio...? ¿Necesitamos garaje y trastero y existe la posibilidad de adquirirlo también? ¿Y la orientación? ¿Tendrá buena iluminación del Sol? ¿A qué horas dará el Sol? ¿Cuáles son sus instalaciones de gas, luz, agua y calefacción? ¿Queremos instalación de aire condicionado? ¿La vivienda cuenta con buenas condiciones aislantes respecto al ruido y a la contaminación? ¿Los materiales son de calidad?

    Podemos hablar del entorno de la vivienda, y también de sus características e instalaciones. Pero debemos de saber que estas variables guardan estrecha relación con el precio. Una vivienda puede variar mucho su precio si variamos también los otros aspectos. Deberemos saber conjugar todas estas variables: entorno, características, instalaciones y precio. El tema del precio es tan amplio que merece un capítulo aparte.

    Tal vez tengamos que renunciar a unas características para procurar otras, todo dependerá de cuales sean nuestras prioridades y de aquello que valoremos como más importante. Pero volvemos a insistir en las ideas básicas: Hay que conseguir buena información, hay que estudiar diferentes ofertas y nunca habrá que tomar decisiones precipitadas. Tal vez parezca un trabajo demasiado arduo. Pero no hay que olvidar que se trata de una inversión muy cuantiosa y que afectará a muchos aspectos de nuestra vida. Nuestra felicidad, satisfacción y realización personal lo merecen.



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