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Cinco reglas de oro a seguir antes de firmar una hipoteca

Cinco reglas de oro a seguir antes de firmar una hipoteca

Firmar una hipoteca no es tarea fácil y nunca debe serlo por que seguramente va a condicionar nuestras vidas. Así que mejor seguir unas reglas de oro.

    Si estamos decididos a adquirir una vivienda y a hipotecarnos para poder disfrutar de ella, no debemos de tomar pasos precipitados, sino que hay que mantener la cabeza bien fría y estar bien informado de todos los pasos que damos. Un error puede provocarnos consecuencias catastróficas.

    No hay que ser miedosos, pero si  muy prudentes. A continuación mostramos una serie de reglas de las que es mejor no separarse. No importa el orden, ya que deberemos tenerlas todas en nuestra mente antes de estampar nuestra firma en el contrato hipotecario.

1.- Buscar el mejor diferencial

    Normalmente las entidades bancarias ofrecen hipotecas a interés variable con un diferencial sobre el Euríbor. Es decir que para calcular lo que pagaremos mensualmente sobre nuestra hipoteca el banco generalmente lo calcula en base al Euríbor, que es un valor que varía, más un diferencial. Nosotros no podemos controlar el valor del Euríbor, pero si que podemos conseguir que el diferencial que apliquen sobre el Euríbor sea el más bajo posible. ¿Cómo? Buscando entre las diferentes entidades bancarias.

    Actualmente ya se ofrecen diferenciales por debajo del 1%. Pues bien, ya que se ofrecen, vayamos a buscar a estos diferenciales en las mejores entidades. Por ejemplo, el Banco Santander y ING Direct, ofrecen hipotecas al Euríbor con un diferencial sobre el mismo del 0,99%.

2.- Cuidado con los productos vinculados

    Los bancos no se contentan solo con los intereses que les vas a pagar por la hipoteca, quieren más. Quieren que domicilies tu nómina y quieres que contrates una serie de seguros con ellos. Son los llamados productos vinculados, como por ejemplo un seguro de vida, otro de protección de pagos, seguro de hogar, etc.

    Cada seguro es un gasto que te vendrá una vez al año o cada seis meses y que supondrá una cantidad extra mensual. Hay que estar preparado para estos gastos extra y planificar nuestra economía de tal modo que podamos hacer frente a la cuota mensual y a los gastos de los seguros. Pero igual que podemos buscar el mejor diferencial, también podremos averiguar que entidad nos demanda menos seguros.

    Aunque los seguros siempre nos puedan venir bien ante calamidades que podamos sufrir en el futuro, tampoco deben ser una exageración que nos ahoguen económicamente. Hay que buscar el equilibrio adecuado y buscar lo que más nos interese. Es decir, antes de decantarnos por una hipoteca que nos puede parecer muy atractiva por el tipo de interés a pagar, mirar bien los productos vinculados.

3.- Ser conscientes de los gastos iniciales de la compra de una vivienda

     Comprar una vivienda conlleva una serie de gastos iniciales significativos y hay que estar preparados para ello. Es decir, deberemos tener dinero ahorrado para poder hacer frente a estos gastos, o además de firmar una hipoteca, firmar un préstamo personal para todos estos gastos. Para empezar las entidades bancarias no suelen darte el 100% de lo que vale la vivienda. Sino el 80%.

    La vivienda puede tener un valor de compraventa y otro de tasación, pues bien generalmente solo te concederán el 80% del valor menor de ambos. Así que el otro 20% tendrás que afrontarlo de otro manera, con tus ahorros o con un préstamo personal que además esta mucho más caro (se pagan más intereses) que los préstamos por vivienda. Pero es que además se debe pagar el IVA o el ITP, el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados, etc

4.- Asegurarnos que la vivienda elegida es para nosotros la ideal

     Dejarnos llevar por la primera impresión puede ser un gran error. Podemos estar muy ilusionados por tener la vivienda y seguramente queremos disfrutar de ella cuanto antes. Pero esto no debe llevarnos a precipitarnos, ni a que se nos nuble la vista y deberemos hacernos una serie de preguntas previas. ¿La vivienda cuenta con los baños y habitaciones que queremos para nuestro proyecto de vida? ¿Deseamos tener hijos? ¿Cuantos?

    ¿La vivienda esta situada cerca de colegios, supermercados, parques, o tiendas que seguramente tendremos que visitar muchas veces a lo largo del mes? ¿Los servicios públicos de transporte, metro y autobús, se encuentran cercanos? ¿Qué tal el vecindario? ¿Existen algunas situaciónes o circunstancias cercanas a nuestra vivienda que puedan suponernos inconvenientes significativos y que nos perjudiquen? Por ejemplo, la vivienda  puede encontrarse cerca de una zona de pubs, que nos suponga ruidos y la imposibilidad de descansar adecuadamente por las noches, o puede estar cerca de alguna estación de tren o aeropuerto, o puede que el vecindario sea conflictivo... Todo esto hay que estudiarlo detenidamente.

5.- Contar con la información de familiares y amigos

    ¡Cuantos errores hubiéramos dejado de cometer si alguien con experiencia nos hubiera informado antes! Para una decisión tan importante como es hipotecarse para poder disfrutar de una vivienda, no nos viene nada mal información extra que nos puedan proporcionar nuestros familiares y amigos. Seguro que ellos cometieron algún error y sería bueno que os lo contarán para que no lo cometieras tú ahora. Seguro que entre tus amigos o familiares alguien firmó una hipoteca sin darse cuenta que el diferencial que firmaba era altísimo o el índice hipotecario era mucho más caro que el Euríbor, o que figuraba una cláusula suelo en la escritura. Seguro que alguien te contará que se aventuró a pagar una cuota altísima por la ilusión de tener un hogar con muchas cosas extra que a la larga resultaron ser innecesarias y le obligan ahora a pasar por grandes estrecheces económicas que le ahogan.

    Se pueden cometer muchos errores al comprar una vivienda y firmar una hipoteca. ¡No los cometas tú!



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